Un día en Iscles…

El pueblo se encuentra rodeado por dos barrancos por los que fluye el agua la mayor parte del año, alimentando el valle rebosante de vida. En él conviven robles, encinas, olmos y pinos rojos, plantas medicinales y autóctonas, corzos, jabalíes, zorros… un sinfín de pequeños animales y muchas especies de aves que con sus cantos nos alegran los días y las noches.

Está rodeado de montañas, con senderos que llevan a valles o pueblos vecinos, y además forma parte de una importante zona geológica rica en minerales, arcillas y fósiles.

Nosotros estamos plantando jardines y cultivando varios huertos orgánicos de los que nos alimentamos la mayor parte de nuestro día a día. Este invierno esperamos iniciar la construcción del gran invernadero que nos permitirá alargar las temporadas y disfrutar de verduras frescas ya todo el año…